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17:31:28 09/12/2025

Ayuda alimentaria: el municipio rosarino refuerza partidas de cara a fin de año

Lejos de las estadísticas oficiales que miden una reducción de los índices de pobreza e indigencia en el Gran Rosario, en lo que va del año la demanda de ayuda alimentaria creció cerca de un 30 % en los Centros Cuidar del municipio. La semana pasada, el Concejo Municipal aprobó un refuerzo presupuestario para el área de Desarrollo Humano que alcanza a los 3.000 millones de pesos que servirán para reforzar los servicios de cara a fin de año.

"La situación social es crítica", advirtió el secretario de Desarrollo Humano del municipio, Nicolás Gianelloni, y apuntó que en las últimas semanas funcionarios del área y del Ministerio de Igualdad de la provincia vienen reuniéndose en forma periódica con referentes de las organizaciones sociales para establecer las necesidades de cada barrio.

En esos encuentros se acordó la entrega de canastas con productos navideños y un refuerzo de la asistencia alimentaria. Una ayuda que, como el año pasado, deberá asumirse exclusivamente con fondos del municipio y la provincia.

La situación de los sectores más desprotegidos de la sociedad se hizo sentir con fuerza en Rosario, en el marco de una jornada nacional que tuvo como lema "Por una Navidad con trabajo y sin hambre" que incluyó varios cortes de calle en lugares estratégicos del centro y avenida de Circunvalación.

Más presupuesto

La semana pasada, el Concejo Municipal aprobó un refuerzo presupuestario de $ 3.000 millones para los programas sociales desarrollados por el municipio. Gianelloni destacó que "se trata de una partida especial que, si bien no se volcará completa a la asistencia de fin de año, permitirá ampliar la capacidad de ayuda social del municipio".

El pedido se basó en un informe del crecimiento de la demanda de asistencia en la ciudad. Por ejemplo, el incremento del 27,5 % registrado desde finales del año pasado en la ayuda alimentaria a las personas que asisten a los 46 Centros Cuidar que existen en la ciudad. También el aumento del 20,7 % de las raciones de comida que se repartieron durante el invierno a las personas en situación de calle.

Para Gianelloni, parte del crecimiento de esta demanda tiene que ver con el recorte que dispuso el gobierno nacional a los recursos que recibían las organizaciones sociales. "Las instituciones barriales tienen menos capacidad de contención, por eso hemos reforzado la asistencia desde los Centros Cuidar y reforzamos la intervención directa sobre las familias en aquellos barrios donde existe mayor demanda", explica.

El perfil de quienes demandan ayuda tiene que ver con "familias que están en situación de indigencia, con ingresos que dependen de programas sociales como la AUH o el Alimentar, y una población de adultos mayores que reciben una jubilación, pero sus haberes han perdido capacidad de compra".

El fenómeno, continúa, irrumpió claramente después de la pandemia, cuando se incrementaron los pedidos de ayuda social, y se mantiene estable. "La característica principal es que actualmente la demanda social no es sólo alimentaria, sino que incluye otras problemáticas como los consumos o la salud mental. Por eso, el abordaje de la desigualdad no se reduce a que la gente pueda acceder al derecho a la alimentación, sino que la vulneración de derecho tiene múltiples direcciones que demandan intervenciones más efectivas", apunta y compara el proceso con la década de los 90, "cuando empezamos a ver una fuerte ruptura del tejido social, a partir de la pérdida de empleo".