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21:40:16 02/04/2025

Trump sube aranceles a todo el mundo: la tasa será 10 % para Argentina

La historia de la economía mundial dio un giro este miércoles en la Casa Blanca. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quiso conceder una solemnidad especial al anuncio de los aranceles en la tercera fecha bautizada por él como “Día de la Liberación” en los últimos meses. En un día cubierto, Trump llenó de nubarrones el horizonte económico con los aranceles más altos en un siglo. Estados Unidos impondrá un arancel universal mínimo del 10% a todas las importaciones, incluyendo los provenientes de la Argentina, y castigará más a los países y bloques con los que tiene un mayor déficit comercial, entre ellos la Unión Europea, a la que aplicará un 20%.

Trump ha enseñado un cartel con los aranceles de los principales socios comerciales: Unión Europea (20%); China (34%); Japón (24%); Vietnam (46%); Taiwán (32%); India (26%); Corea del Sur (25%); Tailandia (36%); Suiza (31%); Indonesia (32%); Argentina, Brasil y Reino Unido (10%). El presidente alega que eso es la mitad de las cargas que esos países imponen a Estados Unidos. En este momento, Canadá y México siguen sujetos a la Emergencia Nacional relacionada con el fentanilo y la migración, de modo que no se les aplica el nuevo régimen.

“Recuerden, no hay aranceles si fabrican su producto aquí, si lo fabrican en Estados Unidos”, sostuvo Trump días antes de anunciar su ácida política arancelaria.

Argentina enfrenta una compleja situación con Estados Unidos. Los empresarios nacionales no montarán compañías en territorio americano, es poco probable que el gobierno pueda cambiar la legislación que bloquea el ingreso masivo de los bienes “Made in Usa” y la asimetría arancelaria con Estados Unidos es profunda.

Un informe de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en la Argentina (AmCham) describe las diferencias en los aranceles que pagan las exportaciones argentinas versus las importaciones americanas. Por ejemplo:

1. “En alimentos, Argentina grava la importación en un 16 por ciento, mientras que Estados Unidos tiene un arancel del 4,6 por ciento.

2. En químicos y productos industriales, Argentina cobra 8,1 por ciento y Estados Unidos impone un 0,3 por ciento.

3. En plásticos, el arancel local es de 11 por ciento frente al 1,4 por ciento del país norteamericano.

4. En textiles, la Argentina cobra la tarifa más alta, con 20, 9 por ciento, mientras que en EE.UU se aplica un 6,1 por ciento.

5. En metales, la tarifa local es de 13,7 por ciento y el impuesto estadounidense es de apenas el 0.2 por ciento”.

Trump firmó este miércoles un decreto que levanta un muro a las importaciones de otros países. El mandatario norteamericano cree que su medida permitirá a Estados Unidos inaugurar una edad de oro. En cambio, los economistas temen que desate una guerra comercial que meta a Estados Unidos y a parte de sus socios comerciales en recesión. Los aranceles de Trump son un ataque incluso a los tradicionales socios y aliados de Estados Unidos. En ese sentido, es también un nuevo manotazo en el tablero geopolítico y un golpe a la globalización.

El presidente ha dado su discurso con miembros de su gabinete, congresistas, autoridades y trabajadores industriales como invitados. Tras él tenía grandes banderas de Estados Unidos. Trump ha proclamado el “día de la independencia económica de Estados Unidos” mientras lanzaba datos para justificar sus medidas.

Trump decidió poner los aranceles en el centro de su política económica, en una especie de viaje al siglo XIX, cuando eran la principal fuente de ingresos del Tesoro de Estados Unidos. El presidente quiere que los impuestos a la importación recauden cientos de miles de millones de dólares anuales, lo que le facilitaría financiar otras rebajas de impuestos. Al tiempo, quiere que sirvan para revitalizar la producción industrial del país, al hacer más caros los productos importados. Ambos objetivos entran en conflicto entre sí.

El aparato de propaganda de la Casa Blanca bautizó el evento de este miércoles como “Make America Wealthy Again” (Hacer que Estados Unidos vuelva a ser rico), una de las variaciones del lema trumpista. El presidente aprovechó para lanzar su mayor andanada proteccionista, con lo que de forma impropia denomina aranceles “recíprocos”.